jueves, 15 de mayo de 2014

BILÁ ALLER





¿Qué hago yo en un sitio como éste?

Cada uno tiene su sitio, cómodo, mullidito, donde poder encajar a la perfección. Pero lo que no sabemos es que existen lugares desconocidos donde situarse.
Esto es lo que ha ocurrido, desconocidos en una sala. Siete miradas que no se miran, siete fichas que se acoplan.
Una sala decorada en tres días, bienvenido a la ciudad. Comienza la saturación de miedo, pero poco a poco pierde color.

No hay nada como sentirse satisfecho por un trabajo y poder compartir esa sensación.
Titularía mi obra: Nada se pierde, todo se transforma. (Así dice una canción de Drexler)

Fotografías que transportan a otro lugar, puzzles para entrar en bucle y nada más os desvelaré.
Ven y descúbrelo tú mismo.
Él me lleva a mí y yo te llevo a ti.