miércoles, 28 de mayo de 2014

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

Siempre que me enfrento a un papel en blanco lo hago con cierto respeto, porque poner en palabras las vivencias de casi tres semanas y los agradecimientos debidos se me antoja difícil, no por no tener a quién, sino por quedarme corto u olvidarme de alguien.
Al inicio del curso no pensábamos, ni de lejos, que podríamos llegar a poner en marcha una exposición de este estilo. Ahora, que estamos llegando al final, no sólo lo hemos hecho, sino que creemos que ha salido muy pero que muy bien.
Por supuesto que hemos cometido errores...por supuesto...pero los que hayamos cometido habrá sido sin intención...Y ahora, si me olvido de alguien hoy...también...

Gracias a ti, desconocido, que has entrado a la sala para ver lo que el Colegio Hogar y sus alumnos tenían que ofrecer.
Gracias a ti, que has informado, a través de tu medio de comunicación, de la existencia de la exposición y de su contenido.
Gracias a ti, compañero de la Fundación, por tu apoyo y disponibilidad en la puesta en marcha y en el día a día de la exposición.
Gracias a ti, compañero del Hogar, por tu ayuda, por tu ánimo, tu disposición a ayudar y por tu presencia en la sala.
Gracias a ti, alumno y antiguo alumno del cole, por haberte acercado a visitarnos y compartir con nosotros unos momentos.
Gracias a ti, padre, madre, hermano, familia de los participantes en la exposición. Vuestro apoyo y comprensión han sido fundamentales.
Gracias a ti, amigo y colaborador, por habernos aportado todo lo que te hemos pedido y habernos honrado con tu visita.
Gracias a ti, alumno, por haber ayudado a montar la exposición, a atenderla, y con total disposición en tu tiempo libre.
Gracias a ti, artista, por haberte mostrado dispuesto, por haber hecho y trabajado todo lo que se te ha pedido, por estar, por aguantarnos...
Y, por supuesto, gracias al destino que ha encajado todas estas piezas logrando algo realmente estupendo.

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!